Palacio
de las Veletas (Museo Provincial)
Esta
edificación se alza sobre parte de lo que fue el desaparecido alcázar
de la ciudad musulmana de Qazrix, del cual se ha conservado su magnífico
aljibe. El primitivo palacio almohade extendía sus limites hasta el lugar
que ocupa actual mente la iglesia parroquial de San Mateo. Tras la reconquista
de la ciudad de Cáceres por Alfonso IX en 1229 el palacio pasó a ser propiedad
de la Corona y se mantuvo en píe hasta el siglo XV, aunque no se posee
información documental sobre su fisonomía. Sin embargo, sí se tiene conocimiento
de su amplitud y de su destrucción, acaecida en 1466 por orden del Infante
don Alfonso enfrentado a su hermano el Rey Enrique IV, quienes tenían
entre la nobleza cacereña algunos de sus más importantes seguidores.
Tras
los acontecimientos bélicos y pacificado el territorio, los Reyes Católicos
otorgaron el solar a distintos nobles para que pudieran erigir sus casas
sobre las ruinas. Al capitán Diego de Cáceres Ovando se le autorizó a
construir la que ahora se conoce con el nombre de Torre de las Cigüeñas,
y otro tanto se hizo a favor de Diego Gómez de Torres, que edificaría
su casa sobre los restos del aljibe
musulmán, con la condición de que dejara suministrar al pueblo con
las aguas del mismo en caso de necesidad, según se anota en la Real Cédula
otorgada por los monarcas en 1476.
Sin
embargo, los restos de esta etapa son muy escasos, tan solo algunas partes
de los muros, así como los blasones que se alzan en lo alto del muro septentrional,
donde aparecen las armas de Diego Gómez de la Torre y de su esposa Isabel
Alvarez de Ulloa.
De
todo el conjunto lo más destacado es el citado aljibe construido por los
almohades a finales del siglo XII o comienzos del XIII, constituido por
cinco naves separadas por
columnas monolíticas reaprovechadas, unidas entre si con arcos de herradura
sobre los que se sustentan otras tantas bóvedas de cañón. Sobre él está
el patio, con galerías de columnas en sus cuatro lados, datable ya de
finales del siglo XVI y comienzos del XVII. No obstante, las reformas
definitivas se harían durante el siglo XVIII por iniciativa de Jorge de
Cáceres y Quiñones, señor de Espadero, fecha en la que además se colocarían
los dos grandes escudos barrocos que ahora se ven en la fachada, en los
que se resumen las armas que sucesivamente fueron acumulándose como antecedentes
familiares de los titulares del inmueble, a partir de los primeros Torres
y Ulloa que fundaron la casa a finales del siglo XV.
En
este edificio y en el contiguo, conocido con el nombre de Casa de los
Caballos, tiene su sede el Museo Provincial, el cual comprende las secciones
de Arqueología y Etnología, así como la de Bellas Artes que hasta hace
poco se exponía en la Casa del Mono; todo ello enriquecido por la colección
de Arte Contemporáneo que había ido reuniendo la Diputación Provincial
de Cáceres.
Del
contenido del Museo Provincial cabe destacar, correspondientes a la etapa
prehistórica, los útiles procedentes a la Cueva de Maltravieso, en la
que se excavaron los substratos de la Edad del Bronce, periodo al que
también corresponden algunos magníficos ejemplares de estelas funerarias
e idolillos procedentes de distintos lugares de la provincia, así como
las ricas piezas de oro que constituyen el "Tesoro de Serradilla" y los
"Torques de Berzocana".
Del
periodo romano es la monumental estatua de la diosa Ceres y una amplia
colección de estelas funerarias, piezas cerámicas y monedas, incluyéndose
los materiales procedentes de Cáparra y de diversas excavaciones acometidas
en la provincia.
En
la sección de Bellas Artes es relativamente abundante la pintura con obras
de anónimos flamencos: 1. de Momper, Teniers, Vicente Carducho y Lucas
Jordán, descollando el Jesús Salvador del taller del Greco. La escultura
cuenta con valiosas piezas, entre las que se encuentran un alabastro que
representa a la Virgen con el Niño, de escuela italiana, y una Santísima
Trinidad del siglo XVI, realizada en mármol, junto a un Crucificado y
Angel de la Guarda, en marfil filipino. Se exhibe igualmente una importante
colección de orfebrería religiosa compuesta por cálices, cruces procesionales,
sacras y demás piezas de destacado interés.
Asimismo,
es significativa la muestra de trajes, utensilios, cerámica e instrumentos
de uso popular que constituyen la sección Etnológica, a través de cuya
contemplación puede apreciarse el modo de vivir y trabajar de las gentes
de Extremadura en el pasado inmediato y, sobre todo, la profundisima evolución
que han experimentado las costumbres de nuestra sociedad en los años recientes.
Actualmente,
se está reacondicionando la Casa de los Caballos, contigua al Museo de
las Veletas, donde próximamente serán expuestas algunas de estas piezas
y la colección de arte contemporáneo, en la que se incluyen muestras de
la pintura española más reciente.
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