Palacio
del Mayoralgo
Frente
a la Diputación Provincial se halla uno de los edificios más significativos
del casco histórico de Cáceres, en el que se funden elementos medievales
y renacentistas.
Este
linaje fundó el primer mayorazgo instituido en la ciudad, creado por Blasco
Muñoz en 1.320, fecha en la que empieza a ser conocido con el nombre de
"el del Mayorazgo" que degeneró más tarde en "Mayoralgo", cuya denominación
fue incorporada al apellido de sus descendientes.
El
edificio se extiende desde la plaza de Santa María hasta el Adarve del
Arco de la Estrella. Precisamente en la angosta calle que une la primera
con la citada puerta de la muralla se abre la primitiva puerta del palacio;
ésta es de pequeñas proporciones, de arco apuntado y con molduraciones
góticas; en lo alto de la fachada aún persiste el escudo de la familia
Mayoralgo, el más antiguo blasón heráldico conservado en Cáceres en opinión
del historiador don Antonio Floriano, quien lo data hacía el año 1.340.
Sin
embargo, como es habitual en estas casas, a lo largo del tiempo se fueron
añadiendo nuevos elementos arquitectónicos. Así puede
constatarse en los restos de la ventana que aún se aprecia en el extremo
oriental de esta misma fachada, con los característicos vanos de arco
túmido, muy abundantes en Cáceres en la segunda mitad del siglo XV, o
en el escudo con las armas de los Enríquez, incorporado entonces a la
casa con ocasión de la entrada en la familia por vía matrimonial de Catalina
Enríquez.
El
mayor relieve artístico de la casa descansa en su fachada principal situada
en la plaza de Santa María, producto de las reformas acometidas en la
primera mitad del siglo XVI, y donde, sin embargo, aún se muestran algunas
reminiscencias goticistas retardatarias, seguramente identificadas con
el gusto conservador de la familia, apegada entonces a la estética de
la Edad Media, sinónimo de antigüedad de su estirpe. Esta fachada es más
dilatada, con sus vanos bien equilibrados, la puerta espaciosa conforme
impone el gusto renacentista, pero con ventanas geminadas de tracería
gótica, al igual que las molduraciones y baquetones de éstas, así como
en el desarrollo de los alfices que encuadran todos los elementos. El
gran escudo con las armas de los Mayoralgo que destaca en el centro, por
el contrario, participa plenamente del movimiento artístico que se practica
en su tiempo, profusamente decorado con roleos, lambrequines y cabezas
de querubines, tan difundidos en el renacimiento.
El
patio es uno de los elementos más antiguos de la casa, está porticado
en un solo lado, con arcos ojivales y voluminosos capiteles donde se labran
motivos vegetales. En el mismo se conserva una estatua romana de tamaño
natural, labrada en mármol, de la que se ha perdido la cabeza.
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