MONASTERIO DE SAN FRANCISCO

Se alza este complejo arquitectónico fuera del recinto amurallado, en el lado oriental y meridional. Fue fundado y construido a fines del siglo XV por iniciativa del Diego García de Ulloa, noble cacereño que junto con el padre Pedro Ferrer se Convento de San Franciscopropusieron la erección de este monumental convento. También contribuyeron con sustanciales aportaciones económicas los Reyes Católicos, el Cardenal Mendoza y muchas familias nobles cacereñas.

La iglesia, de estilo gótico, tiene tres naves que se cubren con bóveda de crucería, intercalándose varias capillas funerarias en los laterales y en la cabecera. Los gruesos pilares que soportan la cubierta, la altura de las naves y su armoniosa distribución volumétrica prestan a sus medianas dimensiones un alto grado de monumentalidad.

En el costado de la epístola se abre uno de los claustros, de estilo gótico, construido entre finales del siglo XV y principios del XVI; en él se instalaron varios enterramientos que exhiben en sus losas los blasones de las familias que contribuyeron a su construcción a cambio de recibir sepultura entre sus paredes; incluso algunas de estas familias construyeron capillas en torno al claustro, destacando entre otras la de los Golfines, con un amplio repertorio de escudos dentro y fuera de la misma. En la galería inferior puede contemplarse una interesante serie de frescos del siglo XVII que representan temas franciscanos, los cuales han sido recientemente Patio interiorrestaurados. Otro claustro, contiguo al anterior, se levantó hacia la mitad del siglo XVI, ya con esquemas de tipo renacentista; también aquí se organizan distintas dependencias a su alrededor, destacando en el centro una monumental escultura de Andreu Alfaro, ofreciendo así un contraste entre etapas artísticas de tan diferente cronología y significación.

La tachada más atractiva de la iglesia es la de los pies, que es el resultado de las transformaciones realizadas a principios del siglo XVIII, levantándose tres elevados arcos sobre gruesos pilares que se rematan con otros tantos campanarios barrocos. Delante de esta fachada existe un dilatado atrio al que se accede a través de una columnata de tipo renacentista con un escudo de Felipe II en lo alto. En uno de los lados se levanta un bello pórtico con columnas de capitel compuesto, del siglo XVI, desde donde se da acceso al interior del monasterio, a través de una portada plateresca de la misma cronología. Es digno de mención el zaguán inmediato, constituido con cuatro paños de bóveda baída con una columna central, cubiertas enteramente con pinturas al fresco realizadas a finales del siglo XVI.

En la actualidad se emplazan en este inmueble distintas dependencias de la Institución Cultural "El Brocense" de la Excma. Diputación Provincial de Cáceres.