Palacio
de los Golfines de Abajo
Si
la procedencia del linaje de los Golfines ofrece aún muchos interrogantes,
sin embargo se tiene gran información de lo fructífero de su relación
en Cáceres, donde figuran asentados al menos desde finales de siglo XIII,
llegando a ser una de las familias más poderosas y dominantes.
La
casa conserva plenamente su carácter residencial y militar íntimamente
fundidos, tras las sucesivas intervenciones registradas en los siglos
XV y XVI. En 1477-1478 sirvió de alojamiento de los Reyes Católicos, si
bien por entonces tenía un aspecto muy distinto al actual, prevaleciendo
su condición defensiva, con la torre ahora conservada y con muros almenados
ya desaparecidos.
Aunque
la torre de esquina ya ha perdido parte de su primitivo carácter, aún
se percibe su primitivo trazado medieval y la reciedumbre de sus matacanes.
La fachada contigua, sin embargo lejos de la sobriedad de la torre, es
una de las más animadas y
decoradas de entre todas las casas del casco histórico. Se dan cita en
ella todos los rasgos presentes en las fachadas cacereñas, si bien en
este caso aparecen simultáneamente: puerta de medio punto con largas dovelas,
escudos heráldicos, alfiz quebrado muy desarrollado, cartelas e inscripciones
alusivas, ventana geminada de estilo gótico, crestería plateresca, etc.
Se funde así lo gótico y lo plateresco, en un alarde de recursos tendentes
a diferenciar su aspecto respecto a los demás inmuebles de su entorno,
remarcándose su singularidad con la inscripción que figura en lo alto
del torreón secundario: "ESTA ES LA CASA DE LOS GOLFINES", en ese afán
de notoriedad que caracteriza a la nobleza del renacimiento. El promotor
de esta fachada fue Sancho de Paredes Golfín, personaje que ocupó el cargo
de camarero de Isabel la Católica y, tras cuya intervención durante el
primer tercio del siglo XVI, dará el edificio su aspecto definitivo. Se
timbró la construcción con varios ejemplares blasonados de la familia
de los Golfines, más el de su esposa Isabel Coello (en la parte inferior)
y el escudo de los Reyes Católicos destacado sobre la tracería de la ventana
gótica que se abre en lo alto.
El
patio de columnas, situado en el interior, sirve de eje a la distribución
de la casa; es de aspecto severo, escasamente ornamentado, incluso sin
capiteles en sus columnas, con arcos rebajados y escudos de la familia
en algunos de sus flancos, datable todo ello a finales del siglo XV.
Mayor
interés ofrece el salón de Los Linajes, estancia situada en planta baja,
cubierta con un artesonado policromado y con un friso donde se exponen
los antecedentes genealógicos de la familia, desde Pero Domingo Golfín
hasta el citado Sancho Paredes Golfín, quien hacia 1530 mandó construir
el aposento, ilustrándose todo con los escudos heráldicos, policromados,
de los distintos linajes que se fundieron con la familia.
Plaza de Santa Maria con los Golfines
de Abajo al fondo

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