Bien
limpios, los peces se trocean, se rehogan en aceite caliente y se sacan.
En el mismo aceite se rehoga la cebolla y el ajo y se le añade el perejil,
el laurel y los dos tomates troceados.
Se
deja sofreír todo junto un poco más y se le echan los trozos de peces,
añadiéndole agua hasta cubrirlo y cuando rompa a hervir, se mantiene
durante dos minutos y se aparta.
El
plato ya está listo para consumir, pero es más delicioso si lo dejamos
reposar para tomarlo frío al día siguiente.
Nota.- Plato
sumamente económico, de buen aporte proteínico y de rápida confección.
Típico en todas las zonas ribereñas. Recomendado en verano.
Receta
facilitada y elaborada por Cofradía Extremeña de Gastronomía.